Conectemos en...

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Sígueme en Instagram Suscríbete a mi canal de Youtube Sígueme en Pinterest Síguenos en Google+

miércoles, 17 de octubre de 2012

¡Nada como el hogar!

¿Les pasa que al llegar a sus casas les arropa una sensación de bienestar y tranquilidad?

Soy de las que -tan pronto abro la puerta- comienzo a deshacerme de los zapatos, los accesorios y la ropa. Cuando llego a la habitación principal  ya lo que queda es un pedazo de carne humana disfrutando de la libertad.

¡Es que no hay nada como llegar a la casa! Ese lugar donde nos refugiamos y pasamos los momentos más sublimes de nuestra existencia. Un espacio de cuatro paredes que nos permite hacer cualquier cosa que se nos antoje sin pensar en el qué dirán. Ese espacio donde vemos crecer nuestra familia; nuestro hogar.

Ayer pasé un día complicado y frustrante por varias situaciones acumuladas.  Venía casi comiéndome la carretera. Loca por llegar a mi casa y comenzar el despojo.  No saben lo rico que sentí cuando abrí la puerta de mi casa.  Un aire de paz me golpeó la cara.

Mi hijo quería un baño de burbujas así que preparé la bañera con agua tibia, le eché su líquido burbujeante con olor a naranja y busqué sus juguetes acuáticos.  En medio de ese escenario, me sumergí en el silencio y la tranquilidad.

Había llegado a casa; mi hogar.

¿Te pasa lo mismo? ¡Cuéntame!

Fotos: Google

2 comentarios:

  1. ¿Qué me dices del momento en que te quitas el brasier? Es como una sensación de alivio, jajaja. Eso es algo que los hombres nunca entenderán. :)

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...