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martes, 17 de mayo de 2011

SIGUE TU INSTINTO

El domingo en la noche dormimos en Sala de Emergencias. Adrían tenía fiebre y ya había vomitado dos veces. Mi pobre hijo estaba débil y se quejaba a la menor provocación.

Eran las 9 de la noche cuando llegamos al Children’s Hospital de Bayamón. Luego de hacer turno y firmar varios papeles, mi hijo fue llamado para que pasara por el cuarto #1.  Allí lo esperaba una enfermera que le tomó la presión, el peso y le puso una mochila con hielo en la espalda para bajar la fiebre. También le pusieron un supositorio. Cuando salimos del cuarto #1, nos tocó esperar nuevamente.  Pasaron los minutos y por fin fuimos llamados al cuarto de Examen #2.  Nos esperaba una pediatra que, a juzgar por su apariencia, no lleva muchos años practicando la pediatría.

Luego de evaluar someramente a mi hijo, le ordenó pruebas de orina y sangre y una placa de pecho. De ahí pasamos al área de enfermería donde mi hijo fue pinchado. Luego fuimos al área de Rayos X. Una vez salimos de ahí nos fuimos a la sala de espera. Pasaron las horas y cerca de las 2 de la mañana nos llamaron para conocer los resultados de los análisis y la placa.

Según la pediatra de turno, Adrián solo tenía un virus. Nos dijo que todas las pruebas dieron negativo y que durante las próximas 48 horas le diéramos Tylenol si le daba fiebre. También, sugirió que lo lleváramos a su pediatra de cabecera en la mañana del miércoles para seguimiento. Finalmente, y porque se lo pedimos,  le recetó un medicamento para la tos.

Esa madrugada mi hijo a penas durmió. Estuvo con fiebre y tosiendo. La mucosidad le salía cada vez que estornudaba. Estaba tapado. La segunda noche fue igual.

Llegó el martes y la preocupación era evidente: no veíamos mejoría, se seguía quejando y no le bajaba la fiebre. Decidimos llamar a su pediatra. Éste nos citó a las 3:30 de la tarde. Antes, decidimos buscar las placas al Hospital.

Según el análisis que hizo el especialista, mi hijo tiene bronquitis con un posible progreso a neumonía.

Me dio tanto coraje que quería buscar a la pediatra de turno y decirle cuarenta mil cosas. Lloré de la rabia y pensé en los miles de niños que son atendidos diariamente y los despachan recetándoles Tylenol. ¡Hazme el favor!

En fin, su pediatra nos orientó y nos dio medicamentos para la mucosidad y para limpiarle su pecho congestionado. Además le estamos dando terapias.

Hace un rato le envié un mensaje de texto al Doctor:

Leze:    “Para nuestra sorpresa, Adrián se portó muy bien en su 1era terapia. Buenas Noches”.

Doc:    “Es un niño muy formal”.

Ahora esperamos porque duerma por más tiempo y se vaya destapando poco a poco. Tenemos cita de seguimiento el viernes.

Los que me conocen saben que soy tolerante y pasiva. No obstante, cuando surgen situaciones como ésta me dan ganas de… imagínenselo.

Consejo

Sigue tu instinto. Cuando vi aquella pediatra me dio desconfianza.  Debí llevarlo esa misma mañana a su pediatra de cabecera. No lo hice y las consecuencias fueron las antes descritas. 

3 comentarios:

  1. Eso nos pasó, pero con un desenlace que ya conoces. Yo, me quedé con la segunda opinión y mi esposa no se sentía satisfecha. Ella sentía que algo andaba mal. Puro instinto de MADRE. Ahora estoy mas conciente y voy más allá.

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  2. ¡Qué mal rato! Como todavía no tengo hijos siempre me he preguntado cuáles son los síntomas o las señales que hacen que una madre/padre salga corriendo con su hijo a una sala de emergencia que no se puedan resolver al día siguiente en la oficina del pediatra de cabecera. Qué bueno que dieron con el diagnóstico de tu chiquito.

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  3. Gracias por el apoyo! lo importante es que ya mi bebo se signet mejorcito. Las terapias le han funcionado muy bien.

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