PALABRA DE HOY...DEDICACION

Esfuerzo, empeño en un objetivo. Así se define la palabra dedicación. Es por eso que es tan importante para mí. Ser madre requiere dedicación. Debemos esforzarnos y empeñarnos en el objetivo: NUESTRO HIJO. Dedícate a amarlo, educarlo y hacerlo feliz.

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miércoles, 30 de marzo de 2011

UN ABRACITO!

¡Un abracito a mami! Esto se lo pido en cada oportunidad.  Al principio, como es de esperarse, no reaccionaba. Sin embargo, con el pasar de los meses las cosas han cambiado. Ahora tira besos y da abrazos a la menor provocación.

Mágico fue el momento en que me lo dio de manera espontánea y sin que mamá se lo pidiera. Recuerdo que estábamos en la sala y de pronto se lanzó sobre mi, inclinó su cabeza y me apretó. Luego me miró, se sonrió y siguió jugando. Ahhh! Ese día supe que mi hijo ya sabía el significado de un abrazo.

La información que he leído apunta a que el mejor antídoto para la agresividad es el amor.  Le estoy enseñando a mi hijo que el sinónimo de amor es respeto. Mi esposo me colabora mucho en eso.  Abraza y besa al bebo con regularidad. También le dice con frecuencia que lo ama.

Nunca es demasiado pronto para que el niño aprenda y conozca el amor.  Sus caricias me demuestran que será un niño cariñoso. De parte de nosotros está que así sea.
                                                                                                                                                                                                               
Consejo

Los abrazos y los besos son gratis. Entonces, ¿por qué no darlos en exceso? 

domingo, 27 de marzo de 2011

DE PASEO


El paseo es el momento preferido de mi hijo. Desde que nació, nos hemos ocupado de pasearlo por lo menos una vez al día. Lo disfruta mucho y está atento a todo lo que ocurre a su alrededor.  Cualquier cosa, por más insignificante que sea, llama su atención. 

Su abuelo paterno se encarga de sacarlo una vez por la mañana y otra por la tarde durante los días de semana.  Cuando llega el fin de semana, nos toca a papá y a mamá.

Diferentes maneras de paseo: en tus brazos, en un carrito, en el coche y si ya camina pues a pie.

¿Qué aprende?

  • Contacto con la naturaleza. Observa las aves, el movimiento de los árboles, siente el viento golpeando su carita y recibe los rayos del sol, entre otros.
  • Socializa. Sonríe o saluda a los vecinos y se queda mirando, con curiosidad, a los niños que juegan en la calle.
  • Identifica e imita. Comienza a mirar hacia arriba cuando pasa un avión e imita el sonido de los carros. Brum-brum.
  • Se recrea.  Está relajado y divirtiéndose.

En fin, procuramos sacarle el máximo a esos paseos. Sobre todo porque sabemos que se los disfruta muchísimo.

Consejo

Muchas veces dejamos a nuestros niños encerrados en las casas y alimentamos el ocio. Debemos aprovechar estos momentitos para compartir con nuestros hijos.  Aléjalos de la televisión y de los juegos de vídeo.  Enséñales que detrás de esa puerta hay un mundo que deben descubrir.




miércoles, 23 de marzo de 2011

EXTRAÑANDO


A partir de los ocho meses, mi bebé comenzó a experimentar dos cosas: la llamada “angustia de separación” y el “miedo a los extraños”.  Como soy de las que consulto todo, decidí buscar información.  Resulta que para las dos hay remedio. A continuación comparto con ustedes lo aprendido:

Angustia de separación

¿Cuándo se alejan el bebé llora? Pues sepan que hice un ejercicio muy sencillo y funcionó a la perfección. Comencé a jugar al esconder.  Al principio lloraba pero luego se alegraba al verme.  El tiempo de separación lo fui ampliando poco a poco. Llegó el momento que se entretenía haciendo otras cosas. Así logré que desarrollara la confianza de que siempre aparecería o volvería.

Miedo a los extraños

Esta es la más difícil porque dependes de la actitud de los adultos.  Mi hijo reacciona histérico cuando alguien se le acerca haciéndole cucas monas o cambiando las voces. Todo sería más fácil si las personas entendieran que deben hablar y actuar normal. Además, deben acercarse con cautela y darle un espacio.  Al final del día podrán cargarlo o jugar con él sin problemas. Todo va a depender de ese primer encuentro. Por lo tanto, procuro advertirles a los adultos para que no lo abrumen.

Consejo

Como madres o padres deben lograr un ambiente de seguridad y paz para el menor.  Saca tiempo para hacer juegos que sean beneficiosos para ambas partes y hazle más sencilla la convivencia con la familia. 

sábado, 19 de marzo de 2011

DE RECIÉN NACIDO A NIÑO

Ya mi bebé no es tan bebé. Esa etapa en la que dependía de mi para todo se está esfumando. Caí en tiempo tan pronto aquellas tijeras cortaron su pelo virgen. En un abrir y cerrar de ojos pasó de recién nacido a niño. Algunas cosas que cambiaron en solo un año:
  • Ropa: De cero a utilizar tamaño 18
  • Zapatos: De cero a utilizar tamaño cinco
  • Alimento: De consumir solo leche materna a comer arroz con salchicha
  • Pañales: De recién nacido a tamaño cuatro
  • Cuerpo: De no poder controlar la cabeza a caminar por toda la casa
Con razón todos te advierten, una y otra vez, que “el tiempo pasa volando”. Pero más rápido pasa para los que trabajamos y tenemos que conformarnos con ver a nuestros hijos por solo unas horas durante el día. Suerte tenemos aquellos que logramos llegar a tiempo para jugar y pasar un ratito divertido antes que se duerman.

Te preguntarás cuán importante es ese primer corte de pelo. Pues quiero que sepas que para mí es el inicio de una nueva etapa en la vida de mi hijo. Ya no es recién nacido, tampoco infante y menos bebé. Ahora mi hijo se ha transformado en un niño pequeño.  (Aunque para nosotros siempre será nuestro bebé.)

Consejo

Lo mejor que puede hacer un padre o madre es dedicar tiempo de calidad a los hijos. No importa lo cansado que estén, deben sacar un ratito y añoñarlos.  El reloj sigue corriendo y esos pequeños momentos son los que ellos más atesoran. 



miércoles, 16 de marzo de 2011

PASO A PASO

Según varios libros que leí sobre el desarrollo de un bebé, mi hijo estaría experimentando todas las etapas durante su primer año de vida.  Estas son: dar vueltas, sentarse solo, gatear y caminar.  

Por alguna extraña razón, siempre te encuentras con alguien cuyo hijo(a) está más adelantado(a).  De hecho, alardean sobre lo rápido que sus vástagos comenzaron a gatear o caminar.  

Como siempre supe que cada experiencia es diferente, esperé con paciencia que mi hijo cumpliera con todas sus etapas. Nunca lo ajoré o intenté adelantar ese proceso de crecimiento. Dejé que él solito lograra cada una de ellas.

Les comparto que a los seis meses se viró solo, a los ocho se sentó sin ayuda, a los 10 comenzó a gatear por toda la casa y a dos semanas de haber cumplido su primer añito caminó sin sujetarse de nada.

¡Ahora me tiene loca porque camina por donde quiera!  Si supieran que el chamaco sale de la sala y, sin encomendarse a nadie, va directo a su cuarto y busca sus juguetes.

Siempre estuve pendiente al desarrollo de ese primer año.  Disfruté cada una de las etapas y nunca lo ajoré.  SIEMPRE FUI A SU PASO.

Consejo

No me canso de repetir que cada experiencia es diferente, pero hay quienes se empeñan en que hay una regla para todo.  Dale espacio a tu hijo para que se desarrolle poco a poco.  Pregúntale al pediatra siempre que tengas alguna duda sobre los términos. MADRES PRIMERIZAS: El hecho que el hijo de tu vecina haya caminado a los 10 meses no significa que el crecimiento del tuyo está lento o retrasado.

sábado, 12 de marzo de 2011

INSTINTO DE PROTECCIÓN


||PROTEGER: Amparar, favorecer, defender. Resguardar a una persona, animal o cosa de un perjuicio o peligro, poniéndole algo encima, rodeándole, etc.||


Mi hijo no había cumplido los dos meses cuando ya dormía más de seis horas durante la noche.  Pensarás que eso es delicioso porque mamá puede dormir más.  Te equivocas.  Desde que Adrián nació mi sueño no es el mismo.  Me acuesto con la puerta del cuarto abierta, no prendo el acondicionador de aire, me despierto con el ruido mínimo, me levanto y voy a su cuarto para verlo y sentir si está respirando, etc..  Mi esposo está en las mismas.

Creo que el instinto de protección impide que nuestro sueño sea prolongado.  Ni siquiera la existencia del monitor puede calmar la ansiedad que ocasiona el pensar que algo malo podría ocurrirle y nosotros no estar ahí para protegerlo. ¡Eso me aterra!

No creo que estemos en un nivel obsesivo porque hay noches que las hemos dormido con tranquilidad (aunque con un ojo medio abierto).

No se ustedes, pero en ocasiones quiero que amanezca rápido para volver a besarlo, abrazarlo y decirle que lo amo. 

La oportunidad de SER MADRE es tan mágica y maravillosa que no quiero desperdiciar ni un segundo de mi vida en dejarle saber a mi hijo que lo amamos y que siempre lo protegeremos. 

No me importa perder horas de sueño si estoy vigilando el de mi hijo.

Esta columna se la dedico a un niño que no fue  protegido y que hace un año no está con nosotros. ¡Qué descanse en paz el niño Lorenzo!

martes, 8 de marzo de 2011

LA IMPORTANCIA DE UNA CUENTA DE AHORO

“Donde come uno... comen dos”.  ¿Has escuchado este refrán popular?

Para aquellos que decidimos convertirnos en madres y padres, la llegada de un nuevo miembro a la familia te hace pensar de inmediato en la situación económica. El que tiene no se preocupa, pero ¿qué pasa con aquellos que solo ganamos lo necesario para cubrir los gastos?. ¡Aja! Una gran pregunta.  Algunos resuelven día a día y otros, como yo, piensan en el futuro. 

Tan pronto supe que estaba embarazada abrí una cuenta de ahorro a nombre de mi hijo.  Los fondos que lograra depositar estarían destinados a su educación.  Algún día llegará a la universidad y, cómo veo la cosa, la educación pública habrá que pagarla.

Pero, ¿de dónde saco el dinero para llenar el cochinito?.  Te sugiero:
  • Informa a tu familia que tu hijo o hija tiene una cuenta de ahorro y déjale saber el número de la cuenta.  Así cuando ellos no sepan qué regalarle, tendrán la opción de depositar dinero en la cuenta.
  • Pídele a tu banco o cooperativa que te saque semanalmente $5 y que los deposite en la cuenta de tu hijo o hija.  Nada más con estos $5 semanales ahorrarás $260 al año que por 17 años se convertirán en $4,420.  ¡Te imaginas!  Eso es sin contar las aportaciones que hagan los demás en esos 17 años.
  • Vende lo que no usas.  Si no usaste alguna ropa o zapatos que le compraste al bebé, tienes la opción de venderla.  Así no pierdes todo lo que invertiste y ganas algo para la cuenta de ahorro.
  • Recoge la chavería.  Guarda el cambio que recibes en tus compras.  De peseta en peseta puedes hacer hasta $50 cada cuatro o cinco meses.

Lo importante es que crees conciencia y sepas que tienes que estar preparado para cuando tu hijo o hija  vaya a la universidad.  No importa cuánto logres ahorrar, lo realmente importante es que tengas algo para defenderte cuando llegue ese momento.

Consejo

Consulta a algún especialista para que te haga un plan de ahorro.  La clave está en orientarse y querer hacerlo. Piensa en que es lo mejor para ti y tu hijo.



sábado, 5 de marzo de 2011

FIDEL Y HUGO: MIS HIJOS PERRUNOS

Cuando supe que estaba embarazada pensé en el futuro de mis dos perros: Fidel y Hugo.  De inmediato saltó la interrogante de qué haría con ellos una vez llegara el bebé.  Me daba terror que le fueran a hacer daño, ya que ambos eran muy apegados.  De hecho, Hugo comenzó a  dormir dentro del cuarto desde que quedé embarazada.  El lazo que nos unía se hizo más fuerte durante los primeros meses.

Decidí buscar información sobre qué hacer para evitar que la llegada del bebé alterara a los perros. Fue sencillo y hasta divertido. Te voy a contar los trucos que me sirvieron:
  • Lavar sus camas y juguetes con un jabón de olor de bebé. Así el olor del recién nacido no será algo nuevo para ellos.
  • Poco a poco los fui bajando de la falda.  Les hice saber que ese lugar ya no será de ellos 100% y que deberán compartirlo. Ojo, debes hacerlo gradualmente para que no se sientan rechazados.

Estos dos ejercicios me fueron de mucha utilidad.  Aunque al principio me daba pena con ellos, sabía que lo hacía por su bien.  No quería que la llegada del bebé los tomara por sorpresa y que lo recibieran como un invasor. NUNCA pensé en llevarlos a un albergue o regalarlos. Cuando los adopté hice un compromiso de cuidarlos y amarlos.  Hasta ahora lo he cumplido. 

Una vez los presenté sabía que había hecho lo correcto.  Mi hijo y mis hijos perrunos se llevan de maravilla.

Consejo

Tirarlos a la calle o maltratarlos no es una opción. Si no puedes lidiar con la situación es mejor que pienses en la adopción.  Habla con el veterinario para que te oriente.

martes, 1 de marzo de 2011

NENE O NENA

A muchos les gusta adivinar el sexo del bebé.  Donde quiera que vayas durante tu embarazo, alguien querrá hacer de clarividente y opinará sobre si será niño o niña. La forma de la barriga o si se te hincha la nariz son algunas de las muchas cosas que, según algunos, dejan entrever el sexo del bebé.  Conmigo las fallaron todas.

Mi esposo y yo queríamos un niño.  Desde que revelé que estaba embarazada me decían que tenía cara que sería una nena. Los amigos, conocidos o familiares coincidían en que estaba embarazada de una nena.

Pero una voz interior me decía que no. Desde el principio supe que se llamaría Adrián.  Nunca pensé en nombre de niña, nunca.  Un día conversando con mi madre, le dije que estaba cansada que estuvieran opinando sobre el sexo del bebé y más que me dijeran que tenía cara que sería una nena. Ella me contestó: “Si primero pensaste en nombre de nene, olvídate, será un nene”. Aunque me dio alegría escuchar eso, lo cierto es que mi mamá estaba haciendo lo mismo que los demás.  Lo único es que su contestación complació mis oídos.

En fin, mi esposo y yo fuimos a la cita donde me informarían el sexo del bebé.  Ya nos habíamos hecho la idea que seríamos padre de una hermosa y saludable niña. “La vamos a querer igual porque es fruto de nuestro amor”, pensé. Aunque un poco ansiosa, aún guardaba la esperanza que el ginecólogo me dijera lo que tanto quería escuchar.

Vimos la imagen.  Fuimos examinando cada uno de sus órganos y todo estaba bien.  De pronto se me ocurre exclamar: ¡Mira el bracito! Acto seguido el doctor contestó: “No mamá, eso no es un bracito.  Sin duda alguna serán padres de un varoncito”.

Mi esposo y yo comenzamos a llorar.  Estábamos extremadamente felices por la noticia. 

Consejo

No se tiren al cuerpo lo que opinen los demás.  Sigan sus instintos.  Todos los embarazos son distintos y no todas experimentamos los mismos síntomas o sensaciones.  El doctor siempre me lo dijo pero la opinión de los demás pesaba mucho más en mi cabeza. 

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