¡Un abracito a mami! Esto se lo pido en cada oportunidad. Al principio, como es de esperarse, no reaccionaba. Sin embargo, con el pasar de los meses las cosas han cambiado. Ahora tira besos y da abrazos a la menor provocación.
Mágico fue el momento en que me lo dio de manera espontánea y sin que mamá se lo pidiera. Recuerdo que estábamos en la sala y de pronto se lanzó sobre mi, inclinó su cabeza y me apretó. Luego me miró, se sonrió y siguió jugando. Ahhh! Ese día supe que mi hijo ya sabía el significado de un abrazo.
La información que he leído apunta a que el mejor antídoto para la agresividad es el amor. Le estoy enseñando a mi hijo que el sinónimo de amor es respeto. Mi esposo me colabora mucho en eso. Abraza y besa al bebo con regularidad. También le dice con frecuencia que lo ama.
Nunca es demasiado pronto para que el niño aprenda y conozca el amor. Sus caricias me demuestran que será un niño cariñoso. De parte de nosotros está que así sea.
Consejo
Los abrazos y los besos son gratis. Entonces, ¿por qué no darlos en exceso?







